Zumba sin barreras: decenas de personas bailaron por el Día de la Discapacidad

La pasión estuvo presente en cada uno de los participantes de la actividad, todos se animaron a mover el cuerpo y pasaron un día inolvidable de la mano de las instructoras en sillas de ruedas que motivaron a todos.

Pasión y alegría es sin dudas lo que describe a los instructores de zumba que participaron este lunes de una clase en la Plaza Seca del Centro Cívico, sentimientos que contagiaban a cada uno de los presentes y a quienes circulaban por allí que se detenían para bailar un rato y olvidarse de sus problemas. En esta ocasión, el baile fue por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad por lo que, integrantes de asociaciones que tratan el tema, escuelas y curiosos que pasaban por el lugar, se acercaron para poner el cuerpo en movimiento.

Los participantes de la actividad dejaron en claro que para divertirse bailando no hay barreras y que todos pueden hacerlo.

“Anímense, nada es imposible, las barreras las pone uno y son mentales, esto es algo hermoso”, decía Nives Martín, una de las profes en silla de ruedas que alentaba a todos para que se sumaran al baile. Es que ella entendía cada uno de los sentimientos que pasaban por la cabeza de los que no se animaban porque los vivió en carne propia, sin embargo, en el momento en el que descubrió la zumba, cambió su vida. “Por ahí las personas con discapacidad no se animan a bailar, yo misma lo viví, pensaba que no podía bailar y aquí estoy”, expresó con orgullo por sus avances. Comenzó con las clases y luego se le ocurrió algo: quería ser instructora y, a pesar de que encontró algunas trabas en el camino, hoy se le suma a su profesora en las clases que una gran cantidad de personas pueden disfrutar. “Todos me re motivaron, mi profe, mis amigos, mi familia, ahora mi profesora me da un espacio para hacer algunas coreografías”, contó.

Abril Moreno es otra de las instructoras con discapacidad motriz que dirigió la clase de baile, con sus palabras motivaba a todo aquel que se cruzaba en su camino y la mayoría terminaba moviéndose al ritmo del reggaetón en medio de la pista.

“En un momento me descubrí quejándome de mi cuerpo, de lo que no me gustaba de mi pero sin mover un dedo, entonces me acerqué a una amiga que es profe y me re motivó , zumba es una actividad que lo pueden hacer todas las personas con capacidad motriz o la discapacidad que sea”, expresó Moreno.

Además, se sinceró y dio a conocer que el baile puede cambiar la vida de las personas, puede alegrarles el día y eso es algo que la llena de orgullo. “Prueben una clase y les va a encantar, van a ver que se puede, cada uno se mueve como se anima pero todos pueden bailar”, comentó. Agregó uno de sus lemas principales: “Vos hacé mover a una persona del público, hacé que una baile o que sonría nada más y ya ganaste”.

A este baile inclusivo se sumaron varias personas y, también profesoras de instituciones junto a sus alumnos que, en algunos casos, estos se encontraban en sillas de ruedas pero al ver a las instructoras movían los brazos al ritmo de la música y colmados de felicidad. Momentos que marcarán su memoria fueron los que vivieron ya que los profes se mezclaban en el público, bailaban con ellos y trasmitían el amor y pasión por lo que estaban haciendo.

Cecilia Abdala, profesora del Centro Educativo Terapéutico asistió junto a sus alumnos ya que momentos así son únicos y pueden cambiar hasta los días más grises.  “Con mínimos aportes como bailar, salir a pasear o compartir una merienda se hace el día de estos chicos diferentes”, dijo la maestra.  “Estas actividades hacen falta porque todos pueden participar por igual, sin tener en cuenta el impedimento de las personas, sino, las potencialidades”, concluyó.

FUENTE: DIARIO HUARPE