Naranjo ganó su propia batalla

El piquetero tuvo que superar el clima y una caída para consagrarse en el Giro.

Si no se sufre no vale. O mejor dicho, si se sufre el festejo vale doble. Y quien ganó su propia batalla fue Nicolás Naranjo, el ciclista de la Agrupación Virgen de Fátima tuvo que superar los factores climáticos y una dura caída casi en el final, pero como un Ave Fénix se levantó, fue y terminó ganando la etapa y consagrándose bicampeón en el XVII Giro del Sol-Copa DIARIO DE CUYO.

La prueba tuvo de todo en la jornada de ayer. Por la mañana la lluvia que azotó a la provincia y con mayor dureza a Pocito obligó a poner en suspenso la prueba contrarreloj. Hubo una postergación y finalmente una prueba apasionante que tuvo como dueño a Magno Prado Nazaret del Sindicato de Empleados Públicos, escoltado por Laureano Rosas (Mardan) y Juan Pablo Dotti (SEP). Como era de esperarse no hubo muchas variantes en la general porque Naranjo cumplió en una prueba que no es su especialidad donde completó séptimo y mantuvo su maillot.

Por la tarde ante una multitud en Chimbas, la última etapa partió rumbo a los diques de Ullum y Punta Negra. Era de esperarse que los equipos que perseguían, el SEP, Pocito y Mardan, saldrían a desgastar las piernas de los piqueteros y así fue, porque en calle Benavidez Juan Pablo Dotti e Ignacio Pérez del SEP junto a Jonatan Pastran y Juan Melivillo, de Pocito se fugaron. A la altura del Pinar ya le habían sacado casi un minuto en el pelotón, pero la diferencia se acortó en la subida al paredón del dique de Ullum. Allí Dotti se alzó con la meta de montaña y pocos kilómetros después hizo lo mismo con una meta bonificada. Los fugados siguieron su paso y ascendieron a Punta Negra en medio de una dura tormenta con granizo incluido, como para que el sufrimiento por el trajín fuera doble. Allí en lo alto y con diez grados de temperatura menos, Dotti volvió a ganar la meta de montaña que lo coronó en esa clasificación. Después de eso llegó el descenso, la neutralización y poco después las caídas. Laureano Rosas y Daniel Díaz la sufrieron en Calle Las Moras dejando al pueblo de Zonda; luego ingresando ya en el circuito chico en pleno corazón chimbero que lució sus calles atestadas de público Naranjo y Dani Díaz, en ese momento tercero en la general, tuvieron un cruce involuntario y una mala maniobra los tiró al piso de una forma más dura. Naranjo se levantó como pudo con ayuda del público y el salteño lo hizo después. Al de La Bebida le costó volver a conectar el grupo pero sabía que la victoria no se le podía escapar y fue más empujado con el alma que con sus piernas que a esa altura poco respondían, pero se repuso y en el sprint no le fallaron. Su equipo le levantó el embalaje y Nico, golpeándose el pecho, festejó una victoria con tintes de hazaña, sobre todo por el sufrimiento que debió pasar.

FUENTE: DIARIO DE CUYO